Consejos de mantenimiento

Tu instrumento necesita que lo cuides como él cuidará de ti… 

Atención: los consejos siguientes son genéricos y no se aplican a todas las categorías de instrumentos. Para más información, ¡no dudes en contactarme!


Consejos genéricos de uso, precauciones y mantenimiento:

Para los didgeridoos de eucalipto: no toques tu instrumento nada más recibirlo. Sé que cuesta esperar, pero hay que dar tiempo a la madera para que se adapte a la temperatura de tu casa.

- Empieza con unos 5-10 minutos de toque al día y luego ve alargando las sesiones a lo largo de varias semanas.

- Deja que la madera tenga tiempo de ajustarse. Es necesario un "precalentamiento": la madera necesita absorber la humedad de tu aliento para desarrollar su mejor tonalidad.

- Puedes tratar tu instrumento con un aceite, como el de linaza, al recibirlo y una o dos veces al año: una vez antes del invierno y otra antes del verano. Sin embargo, esta regla no se aplica a todos los didgeridoos, sino sobre todo a los yidakis, así que no dudes en contactarme después de tu compra.

Cuando no toques:

Coloca tu instrumento ligeramente inclinado en un rincón seguro, en una habitación templada, a salvo de posibles caídas. Nunca dejes tu didgeridoo en equilibrio precario ni cerca de una zona de paso. No lo guardes al sol en el interior, junto a una ventana. (Puedes tocar fuera al sol; simplemente no lo guardes al sol cuando no lo uses.) Evita también cualquier choque térmico o de humedad (ventanas, radiadores eléctricos u otros, corrientes de aire...).

Cuando toques:

Evita en lo posible apoyar o frotar tu didgeridoo sobre un suelo rugoso. Con el tiempo dañaría la madera o el barniz que protege tu instrumento, abriendo la puerta a grietas y otros problemas. Si tienes que tocar en la calle, lleva contigo un trozo de revestimiento de suelo plastificado para apoyar encima el extremo del instrumento; así conservarás el barniz de forma óptima. Después de tocar, seca el interior de tu instrumento con un pañuelo para eliminar el exceso de humedad.

Cuando transportes tu instrumento:

Protégelo en lo posible de las variaciones climáticas; lo ideal es meterlo en su funda impermeable y acolchada. No lo dejes al sol ni en un coche caliente.

Limpieza de otros tipos de madera:

Paño húmedo y jabón suave (si hace falta) para el exterior y el interior. Para terminar, paño seco; no uses aceite ni disolvente.


¿Por qué puede agrietarse la madera?

- La madera es higroscópica: absorbe humedad constantemente y reacciona al entorno.

El yidaki tradicional y los didgeridoos de eucalipto son instrumentos de madera y pueden rajarse con los cambios de humedad y temperatura. Nada puede garantizar por completo que un instrumento no se raje con el uso o con los cambios estacionales, ambientales o climáticos.

- La madera se contrae al secarse y se dilata al absorber humedad; si las distintas partes de una misma pieza se dilatan o se contraen en proporciones diferentes, la tensión se acumula entre las fibras. Si la tensión supera la resistencia de la madera, esta se raja.

- El instrumento sufre diversas variaciones climáticas. En la bodega de un avión se congela bajo cero. La congelación provoca la cristalización del hielo, lo que dilata la madera.

- El periodo de mayor riesgo de grietas es cuando el instrumento se fabrica y luego se exporta, pero una grieta puede producirse en cualquier momento de la vida de un instrumento.

Como prevención, conviene tratar el interior del instrumento.


El escenario típico del yidaki entre los yolngu:

Los yolngu dan a las cosas un valor diferente al nuestro. Para los pueblos aborígenes es fácil encontrar nuevos yidakis. Si uno se raja, no pasa nada: harán otro. Ante los primeros problemas de grietas y fugas de aire, los yolngu reparan con cera (que no es una reparación permanente), con epoxi (que puede serlo) o envuelven el instrumento con cinta adhesiva de plástico. Los problemas de grietas son frecuentes entre los yolngu: les gusta tocar con un instrumento húmedo, así que tradicionalmente  vierten agua en el yidaki antes de tocar.

Nuestra situación es muy distinta. Gastamos mucho dinero en un instrumento y lo queremos perfecto. Echar agua en tu instrumento sería lo peor que podrías hacer: grietas garantizadas.


Nuestra garantía: instrumentos garantizados por Didgeridoo Passion.

La mayoría de mis didgeridoos están garantizados directamente por el propio fabricante. En su defecto, Didgeridoo Passion toma el relevo (atención: en el caso de los yidakis o magos, nada puede garantizar que el instrumento no se agriete; por eso es importante tratarlo). La garantía de 1 año es válida a partir de la fecha de entrega e incluye la mano de obra y la reparación de grietas, rajas o fugas de aire. Si, por causas naturales, aparecen grietas en tu instrumento, Didgeridoo Passion lo reparará gratuitamente. El comprador debe devolver el instrumento a Didgeridoo Passion. Todos los gastos de transporte de ida y vuelta, así como el seguro, corren a cargo del comprador. Antes de devolver el didj en virtud de esta garantía, el comprador deberá ponerse en contacto con Didgeridoo Passion para obtener la autorización. Esta garantía no cubre los malos tratos, la negligencia, el mal uso ni el abuso, accidental o no, del instrumento. Si se devuelve un didgeridoo para su reparación y presenta signos visibles de malos tratos, el comprador será responsable de todos los costes asociados a la reparación del instrumento.